lunes, 18 de marzo de 2013

Pensamientos


Cuando vuela el pensamiento, cuando lo aireo, ocurre que revolotea, y que, con mucha frecuencia, se queda como suspendido, a la espera que la autora le dé el consentimiento

En esa interinidad, Los sentimientos se alteran, se vuelven más suspicaces, reticentes, más mordaces. Y, quizá, si me apuran mucho, se vuelven hasta procaces.

Es que las palabras brotan sin una meta aparente, y según se van creando a tenor del raciocinio, se vuelven incongruentes, y hay que pausar el asunto.

Pues… ¿una vez que han dado el cante no hay que asumir lo cantado? Y, dado que la autora asume cualquier cántico incoado, habrá que andar con cuidado.

Y al hilo de lo narrado, pido un poco de clemencia al pensamiento frustrado, al que se quedó colgado sin posible evolución. Pues no siempre se sostiene con tanta circunspección.

2 comentarios:

  1. Ja,ja, que bueno. Me gusta lo de incoado

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  2. Gracias, Mariano. Lo de incoado fue un antojo de mis neuronas, jejeje.

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