lunes, 16 de febrero de 2015

LIBERTAD (Soneto Spenceriano)

Por el túnel obsceno de la vida,
la libertad del hombre está lacrada
con lágrimas de sangre fratricida
y la boca del alma reventada.

Condenado al infierno de la nada,
el ilota se pliega irreverente
al vértigo de pólvora callada,
arrancada su pátina inocente.

El sol no impide al agua en la corriente
que salte alborozada por el río,
ni silbe el ave el canto alegremente,
ni el alba deje al trigo sin rocío.


El hombre como el verbo nació libre,
con el ruego sublime de que vibre.

sábado, 7 de febrero de 2015

DUDAS

Cruel incertidumbre
colgando pendular en el vacío
del lóbrego tictac de la costumbre.
El pálpito sombrío
que avanza y se repliega impertinente
al vaivén de los vientos,
que ni todo el saber del continente
aclarará mis dudas ni lamentos.

Porque todo conmueve y me deslumbra
en esta inmensidad del universo,
y sólo me ilumino en la penumbra
hilando un verso y otro y otro verso.
Sobre el folio discrepa el pensamiento
con perentorio afán de averiguar
el origen del juicio o del talento;
imposible escapar
a la gran controversia barruntada,

sabiendo como sé que no sé nada. 

lunes, 2 de febrero de 2015

A VECES (Soneto en alejandrinos)

A veces, sólo a veces, me dirijo a tu encuentro,
la sensación del polvo… la conmoción por verte…
Me acerco a la antesala donde habita la muerte
y, a veces, sólo a veces, abro la puerta y entro.

Me encaramo a la vida bailando por el centro
de una fina espiral, lidiando con la suerte,
y no logro alcanzarte, te sulfura saberte   
caminando conmigo en un febril reencuentro.

Me despierto de un sueño firmemente oxidado,
de un “Más Allá” imponente, sepultado de muertos,
del proyecto inmortal de un Egipto dorado.

Y me agarro al presente, a mis pasos inciertos,
al caótico mundo de tiempo improvisado.

Y me rindo a la vida, a sus ojos expertos.

martes, 27 de enero de 2015

LEVIATÁN

Chisporrotea el fuego sin gobierno,
aquelarre burlesco convulsivo,
incitando al mirón, provocativo,
a contemplar las llamas del infierno.

En esta combustión luminiscente,
levitan por el aire con holgura,
los polvos empolvados de locura
que el nuevo jubileo les consiente.

Jocosos y sensuales los “ninots” **
resisten los embates de la quema
en un primer asalto sin problema,
entre gritos, aplausos y “fogots.” ***

Del mundo se apodera Leviatán,
cuando llega la noche de San Juan.

** Muñecos (en valenciano ninots)
*** Sofocos (en valenciano fogots)


Las Hogueras de San Juan (en valenciano Fogueres de Sant Joan), son unas fiestas que se celebran en Alicante por San Juan, del 20 al 24 de junio. Son las fiestas oficiales de la ciudad.

miércoles, 21 de enero de 2015

GOTAS DE LLUVIA

Se desliza la lluvia en los cristales,
al compás de tu boca por mi piel,
como una mariposa en un vergel
libando entre los órganos florales.

Coquetean los labios sensoriales
con efluvios de néctares de miel,
en el baile carnal de un carrusel,
que gira entre sofocos siderales.

Los cuerpos enlazados enloquecen
confiscándole al tiempo su reinado,
y envueltos en los goces desfallecen.

Entre tanto, las gotas que han cesado
su rastro en la ventana, permanecen

absortas al revuelo ocasionado.

miércoles, 7 de enero de 2015

MI AMIGO

(Por los 100 años que se cumplen de la publicación de “Platero y yo” de Juan Ramón Jiménez)


Mi amigo Platero, a veces me engaña, le llamo en voz alta, y él, calla. Yo me hago la tonta, me gustan sus bromas. Al rato se asoma riendo y brincando, provocando un revuelo de tierra en el aire.

Cuando vamos al bosque y vemos un claro, se sienta a mi lado a contemplar el cielo. Y si cruza una nube, la ponemos nombre. Y escuchamos al río saltar por las piedras más allá de los pinos. Cuando eso ocurre, nos quedamos quietos sin hacer ni un ruido, para disfrutar a tope del bello concierto. Somos dos amigos muy bien avenidos.

Pero lo que más nos gusta, al entrar al bosque, es saber que cerca, en una reserva, viven unos osos. Platero los huele, yo no llego a tanto, quizás entre ellos haya algo más que ignoro. Jugamos un rato a que sí los vemos. Él con sus rebuznos, yo con mis ronquidos, parecemos dos osos muy jacarandosos.

Cuando algo no le gusta, Platero se enfada. Por ejemplo, si digo: “¡salgamos del bosque!”, refunfuña un poco y me da la espalda. Pero yo le entiendo, su casa es el bosque, con sus viejos robles, sus arcanas plantas; su frondoso enjambre de ramas y hojas, y los bellos alisos que al borde del río irisan sus aguas.