lunes, 9 de marzo de 2015

DESDE EL PARQUE (Sonetillo bucólico)

Dulcemente se posa entre las flores
la azulada y promiscua golondrina,
y una rosa coqueta y bailarina,
cimbreante, la impregna de vapores.
Se expanden por el aire los olores,
y el arriate florido se ilumina
silbando una alegre tremolina,
mezclando los perfumes con colores.
La primavera usurpa con destreza,
al invierno su intrínseca elegancia,
venciéndola en matices y belleza.

Y adivino abstraída la fragancia
que desprenden tus besos, su tibieza,
por el amplio jardín de la distancia.

jueves, 5 de marzo de 2015

VENTANAS (Sonetillo inglés)

Soy mentira, quimera, fantasía,
un enredo enredado entre las redes,
espíritu cargado de energía,
un engendro engendrado entre paredes.

Saberlo reconforta y visualiza
la ardua realidad tambaleante
que el vértigo de un verso narcotiza
a modo de caricia electrizante.

Somos entes virtuales inventados,
gestados entre vías suburbanas.
Somos cuento, ficción, seres aunados
en el limbo casual de las ventanas.

Nos dejamos mecer por el revuelo

que baila enloquecido de un anzuelo.

lunes, 2 de marzo de 2015

REMINGTON



En una Remington de 1890, tecleé las letras: “P”, “O”, “E”, “S”, “Í”, “A”………………. y me precipité al abismo.

Anduve por una selva habitada por extraterrestres, musas descarriadas, neuronas histéricas y caníbales disfrazados.

Con este grupo inverosímil, atravesé montañas, recorrí gargantas de fuego, naufragué en océanos, sobreviví a los desiertos, me perdí en laberintos…; hasta atisbar un inmenso valle de lágrimas donde descansé.

Desperté eufórica y desaparecí sigilosa de aquel escenario delirante.

Y, de súbito, penetré en otra dimensión. Fue fácil, sólo rocé el resorte de la provocación.

Un mundo esotérico atestado de enigmas, figuras retóricas, rimas, espinelas, sonetos, liras, romances, silvas, ovillejos, sextinas... Un cúmulo de adivinanzas y jeroglíficos imposibles se extendía estrafalario ante mis ojos.

De una inmensa alfombra roja que se prolongaba hasta el infinito, sobresalían minúsculos tentáculos, cuyas ventosas trataban de aferrarse a mis pies para impedirme el movimiento. ¡Osaban atraparme!

Pulsé la clavija del ingenio y deambulé por el cerebro buscando alternativas. Neuritas indigentes se mostraban remisas a cooperar. Continué indagando y accedí a la zona superior o CSI (Centro Superior de Inteligencia).

La respuesta brotó incandescente a modo de surtidor, salpicando de libélulas mis sentidos: “urgía volver a la Remington. Era necesario encontrar la fórmula que eclipsara la palabra fatídica.”

Corrí como la pólvora por la alfombra roja resuelta a zafarme de cualquier cadena. De un salto me agarré a las nubes, iniciando un vuelo alucinante hasta el recinto acorazado de la Remington.

¡Plof! Caí sobre la falsa silla ergonómica como un fardo, dispuesta a tramitar mi salvoconducto a la libertad. Mis dedos volaban sobre las teclas: clic-clic-clic, clic-clic-clic, clic-clic-clic. ¡El folio seguía en blanco! ¡no podía ser! ¡era imposible! Clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic-clic.


Los dedos resbalaban, tropezaban, se hundían entre las teclas. Me lancé sobre la máquina en un intento de… ¡La cinta había expirado! ¡Ni una gota de tinta quedaba en su interior!

lunes, 16 de febrero de 2015

LIBERTAD (Soneto Spenceriano)

Por el túnel obsceno de la vida,
la libertad del hombre está lacrada
con lágrimas de sangre fratricida
y la boca del alma reventada.

Condenado al infierno de la nada,
el ilota se pliega irreverente
al vértigo de pólvora callada,
arrancada su pátina inocente.

El sol no impide al agua en la corriente
que salte alborozada por el río,
ni silbe el ave el canto alegremente,
ni el alba deje al trigo sin rocío.


El hombre como el verbo nació libre,
con el ruego sublime de que vibre.

sábado, 7 de febrero de 2015

DUDAS

Cruel incertidumbre
colgando pendular en el vacío
del lóbrego tictac de la costumbre.
El pálpito sombrío
que avanza y se repliega impertinente
al vaivén de los vientos,
que ni todo el saber del continente
aclarará mis dudas ni lamentos.

Porque todo conmueve y me deslumbra
en esta inmensidad del universo,
y sólo me ilumino en la penumbra
hilando un verso y otro y otro verso.
Sobre el folio discrepa el pensamiento
con perentorio afán de averiguar
el origen del juicio o del talento;
imposible escapar
a la gran controversia barruntada,

sabiendo como sé que no sé nada. 

lunes, 2 de febrero de 2015

A VECES (Soneto en alejandrinos)

A veces, sólo a veces, me dirijo a tu encuentro,
la sensación del polvo… la conmoción por verte…
Me acerco a la antesala donde habita la muerte
y, a veces, sólo a veces, abro la puerta y entro.

Me encaramo a la vida bailando por el centro
de una fina espiral, lidiando con la suerte,
y no logro alcanzarte, te sulfura saberte   
caminando conmigo en un febril reencuentro.

Me despierto de un sueño firmemente oxidado,
de un “Más Allá” imponente, sepultado de muertos,
del proyecto inmortal de un Egipto dorado.

Y me agarro al presente, a mis pasos inciertos,
al caótico mundo de tiempo improvisado.

Y me rindo a la vida, a sus ojos expertos.