sábado, 25 de enero de 2014

Redes

Redes

Revoltijo de hilos, de cables, de filigranas. Un entramado de dudas y de palabras. Por ahí me muevo, enganchada a las redes como un insecto.

Las redes son el mundo que ahora me roza; con los dedos casi, pues pareciera que exista, ahí, a mi lado.

Me ha enredado la red. ¡Oh, dulce Pandora, tú lo das todo, y me has envuelto en tu halo, y en tu astucia!

Me mantiene Penélope entre la redes, tejiendo y destejiendo su sudario, como fiel musa, enamorada.

¡Cómo me riño por no saber expresar mis pensamientos! No son los Dioses, sino la vida. ¿Cómo se explica este surgir de un mundo tan expansivo?

¿Cómo expresar que estamos todos conectados, que estamos juntos, que no es un juego, que somos todos alma de un mismo sueño?


¿Cómo decir que el misterio de saberlo nos enreda aún más en la locura, y en esa locura envolvente nos sumergimos?

sábado, 18 de enero de 2014

Atrapada

Veo pasar los días como cuchillos lanzados por la espalda. Y se me antoja eterna la certeza de saberme muerta.

Peldaños al vacío.
Al remolino del polvo.
A la niebla.
Al rescoldo
de un fuego
expirado.
Al infierno.

Bajo el acoso del tiempo las horas se amotinan, dejándome un encaje de bolillos para entretenerlas.

Atrapada entre paréntesis, me remuevo inquieta, como mero juguete de un dios extraño, sabiendo que no hay prórrogas, ni plazos. Que el tiempo se me escurre entre las manos.

Mas no hay modo de escaparme, me hostiga demasiado esa amenaza que intenta desguazarme en mil pedazos.


Y en el amor confío plenamente para hacer más llevadero este martirio. Me deshago del ego y del apremio, y me dejo llevar por el abismo de saberme en el otro renacida.

lunes, 13 de enero de 2014

SONETO: AL ESCRITOR

Intuí pasadizos de ternura
en ese decir tuyo insuperable,
con un río de pasión tan deseable
que penetré al instante en su factura.

Navegué por tus letras con usura
en mi barca de remos inestable,
y me hundí en un abismo inexorable
acabando empapada de frescura.

Desde entonces convivo con el vértigo,
sin freno, ni bujías, ni gobierno,
de ser tu fiel lectora y tu testigo.

Y resuelvo conmigo que es contigo
con quien quiero encontrarme en el infierno,

que es el único afán que ya persigo.

lunes, 6 de enero de 2014

Pretensiones

Haría de este post un gran incendio que extendiera sus llamas al lector. Le haría al folio un aquelarre, que girara el mundo alrededor.

Volcaría mi alma entre las líneas. Inundaría el texto de calor. Derramaría sangre por la orilla dejando al aire, expuesto, mi interior.

Danzaría libre el sentimiento.
Le arrancaría al folio su altivez.
Lanzaría las letras a los cielos
para en versos
verlas de nuevo
caer.
Añadiría volantes y bodoques,
encajes, plata, perlas y satén.

Lo colmaría de frases exquisitas, de ingenio y de sutilezas. Desfilaría el amor enredado entre las letras. Desbordaría la pasión entre los puntos en un sinfín de piruetas.


Mas se requiere destreza, y arte, y desenvoltura. Pues aunque sobren ternura, deseo y placer intensos. Aunque sea ingente la locura… Quedará este post en pavesa, ceniza, humo e intención vacía.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Tecleando…

Tecleo con urgencia revolucionaria, exigiendo las palabras. Tecleo a instancias de la razón y la sinrazón. Mis dedos, en línea de salida, prestos a disparar, teclean por necesidad.

Y tecleando descanso de la cruda realidad. Descanso de mis tinieblas, de los fantasmas furtivos, del peso de la tragedia, del realismo, de mi propia mismidad.

Mis sentidos se relajan, deja el pulso de brincar, y los dedos se entusiasman y paran de reclamar. Porque el teclear cura si traspasa el umbral de la locura.

Rozan mis dedos las letras, y gira el aire dando vueltas alrededor de un poema, de unos versos, de una emoción atisbada, de un romance, una balada…


Eso demandan mis teclas: un suspiro enajenado, una euforia, o unas ganas de llorar.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Yo quisiera…

En mi caminar confuso por la página virtual, las neuritas se trastornan por la maraña de sombras, emociones y vacíos que cruzan por mi magín. Las ideas se dispersan como agua de aspersor.

Y quisiera decir tantas cosas…
Quisiera envolverme en el aire contigo en mi piel.
Embriagarme de aromas de lluvia.
Traspasar los umbrales del tiempo y apagar tu sed.

Quisiera bajar al infierno y abrasarme en él.

Mas el tiempo quebró con sus armas lo que pudo ser. Y tan sólo me quedan los sueños, sublimes momentos para mi embriaguez.

Yo quisiera derretirme contigo entre besos de miel.


Pero el tiempo socavó a fuego lento lo que todo mi cuerpo se niega a olvidar.