Durante mi periplo existencial,
tropiezo con el cielo y el infierno
como algo metafísico y externo
brotado de manera natural.
.
Metáforas del júbilo y del mal
que vuelan por el cosmos sempiterno
de modo subrepticio y subalterno
a la espera del guiño accidental.
.
La vida es como un juego de ajedrez:
se trata de ganar al adversario
tratando de esquivar sus zancadillas.
.
Pero, si no lo ganas, pues…tal vez
habrías de observar el calendario
que corre inoportuno* mientras
chillas.
.